Durante su comparecencia extraordinaria en el Congreso de los Diputados ha afirmado que el objetivo de la subida "moderada" de los impuestos es garantizar las necesidades de protección social y de la inversión en infraestructuras, y ha subrayado que ayudará a reducir el déficit para volver a la estabilidad presupuestaria.
El presidente del Gobierno ha anunciado que la subida estará por debajo del 1,5% del PIB para el conjunto de las Administraciones Públicas, que implica que la presión fiscal sea inferior a la de 2004 y "apreciablemente" por debajo de la media europea.
A día de hoy, el gobierno ha apuntado varias posibilidades como suprimir los 400€ de deducción del IRPF o aumentar la presión fiscal sobre las rentas más altas o aumentar las cuotas del IVA o incluso aumentar los impuestos especiales, pero lo cierto es que no hay ninguna aprobada ninguna medida concreta.
Por tanto, en principio, habrá que esperar a la presentación, y su posterior aprobación, de los Presupuestos Generales del Estado para saber cómo se va a articular concretamente la subida impositiva.





