Con la próxima aprobación de la Ley de Financiación Autonómica, se modifica profundamente la Declaración del IRPF del año 2010. En esta Ley se propone que el 50% de la recaudación de este impuesto se gestione directamente por las Comunidades Autónomas, de tal manera que en la declaración tendrán el mismo peso fiscal el Estado y las Comunidades.
Por tanto, el resultado de la declaración de la renta dependerá en gran medida de la Comunidad Autónoma en la que radique nuestra vivienda habitual ya que, cada Comunidad es libre para fijar su tarifa siempre y cuando esta sea progresiva. Asimismo se les han dado competencias para fijar los mínimos personales y familiares pero dentro de unos límites concretos.
Por último se va a proceder a eliminar los 400€ de deducción, excepto para las rentas que no superen los 8.000€ anuales y progresivamente hasta alcanzar los 12.000€. La renta del ahorro va a pasar a tributar al 19% los primeros 6.000€ y el resto tributará al 21%, pero en todo caso las retenciones serán siempre del 19%.





