Recientemente se ha publicado la Ley de Presupuestos Generales del Estado, y tal como intuíamos, se ha creado un tipo de gravamen reducido para empresas que mantengan o creen empleo y a la vez cumplan los requisitos establecidos.
Facturar por debajo de cinco millones de euros, contar con menos de 25 empleados en el ejercicio y mantener o aumentar la plantilla, son algunos de los requisitos que se han de cumplir para acogerse a la reducción del impuesto.
Por lo tanto, las empresas que reúnan dichas características podrán beneficiarse en el primer tramo del beneficio en un 5%, y las que alcancen el segundo tramo, en un 10%, cosa que en los tiempos que corren, será uno de los cambios más beneficiosos respecto al ahorro fiscal de las mismas.





