Y es que en las fechas en las que estamos, nos encontramos con una de las fases más importantes del ciclo contable: el cierre del ejercicio.
Para realizarlo, se deben hacer todos los ajustes necesarios; variación de existencias, amortizaciones, regularizaciones, … para el correcto volcado de datos al Impuesto de Sociedades, Libros Contables y Cuentas Anuales, y de esta forma reflejar la imagen fiel de la empresa. Así mismo, al concluir el ejercicio con todo este conjunto de operaciones, obtendremos la apertura del siguiente y así finalmente conseguiremos la continuidad de la contabilidad.
Por lo tanto, aunque el cierre para la mayoría de las sociedades esté a punto de concluir, de momento no olvidaremos el 2009, ya que queda trabajo por hacer hasta el último paso a seguir del ejercicio, que nos llegará en el mes de Julio.





