
Un presupuesto es algo tan simple y tan complicado como estimar los ingresos y los gastos de una actividad económica durante un tiempo estimado, que suele coincidir casi siempre con la anualidad.
A la hora de preparar un buen presupuesto de una empresa hay que tener un profundo conocimiento de la misma, no solo a nivel contable si no también operativo, para poder distribuir los gastos e ingresos a lo largo del ejercicio.
Debemos tener en cuenta variables como:
• ¿A qué precio voy a vender mi producto?
• ¿Qué cantidad voy a vender?
• Una previsión de la inflación y cómo afectará a mis costes
• Número de empleados, ¿habrá subida de sueldo?
• ¿Abriré nuevas líneas de negocio o por el contrario eliminaré las no eficientes?
• ¿Voy a invertir en publicidad? ¿cuánto me va a reportar?
• El tipo de interés al que me prestarán los bancos, …
Un presupuesto ha de ser siempre realista, puesto que habrá que ir comparando los resultados reales con los estimados y realizar un análisis de las desviaciones que se vayan produciendo, para una correcta toma de decisiones
En tiempos de crisis, realizar un presupuesto para la empresa, es una herramienta muy útil para una gestión eficiente, que nos permite reflexionar sobre dónde estamos y hacia dónde queremos ir, dentro de nuestras posibilidades y las que nos facilita el entorno. Realizar una previsión correcta puede evitar a la empresa una quiebra.





